Vicente Patiño, el viaje del cocinero que hace memoria

Vicente Patiño es de esa generación de cocineros valencianos completamente desacomplejados que mira al frente desembuchando el legado, con la precaución de la excelencia y con la libertad de no caer en la búsqueda del éxito por el éxito.

De profesión, cuiner. Como un misil, una declaración de intenciones de largo alcance: “con mi pasión por la cocina solo pretendo seguir creciendo como persona, seguir viviendo la vida rodeado de amigos, fogones y aromas de ilusión”. Cuando la profesión se ve desbordada por su componente humano y cocinar es la forma de estar en armonía con uno mismo. Hasta ahora Patiño ha dejado una impronta diferencial en Saiti, en palabras propias “el canal de comunicación que me permite difundir el mensaje de alta cocina para que llegue a todo el que quiera acercarse y desconectar del día a día, viajar al fondo de mis platos”

Fondo y alcance, dos rasgos que piden mármol en su credo culinario. Patiño, con Saiti, sorteando a los incrédulos, plantea una cocina excelente por la que merodean apasionados gastrónomos, curiosos o simplemente aventureros en busca de nuevos sabores. Y luego está al fondo, los platos de Patiño tiran de memoria, en ellos brotan recuerdos.

Ante la irrupción de cierto sesgo en la cocina por los sabores de siempre (provocado, quizá, por el hartazgo de los sabores de nunca), este cuiner lleva ya unos cuantos pasos de ventaja.

Ahora Patiño tiene nuevo reto. Redobla la apuesta. En pocos días abrirá Sucar, el restaurante emplazado a la vera de Saiti, en el local del antiguo Morgado. Los dedos manchados de sabor, el pan baja que te sube apurando el caldo, y nuestros mejores recuerdos retomados en un reguero de referencias valencianas.

De La Marina a El Comtat, de La Safor a Els Ports. De pueblo a pueblo desempolvando platos que en realidad jamás se fueron, que siempre han sobrevivido en la intimidad familiar. Garantía Patiño.

Viajar hasta él, hasta Saiti y en breve hasta Sucar, asegura reencontrarse con lo que nunca hemos dejado de ser.