Cuando Cupido trabaja en el restaurante: así son las parejas en la cocina

7 febrero, 2019

Una reflexión compartida: lo de las parejas al mando de un restaurante. En una de nuestras charlas, con ella, Cuchita Lluch, abría el melón de si no es, tal vez, una manera necesaria de conciliar cuando estás entre fogones; la vía de poder tener vida y trabajo al mismo tiempo.

Qué se trae Cupido. Sus designios se cuelan entre plato y plato. Con esta vocación que tenemos tan de entrar por sorpresa, miramos y encontramos entre algunos de los casos abundantes donde la vida en pareja transcurre entre la sala y la cocina.

Caso uno.

Germán Carrizo y Carito Lourenço, el dúo artífice de Fierro y Doña Petrona. Se conocieron en 2003, cuando ambos estudiaban gastronomía en Argentina. La promesa de que iban a hacer buenas migas ya estaba en curso… Desde entonces han levantado a pulso proyectos con amplia base. Su distribución de trabajo es diversa, aunque Carito es el lado más dulce y repostero, los dos terminan metiéndose “de cabeza”. Dice Carito que lo mejor de trabajar juntos es exactamente lo mismo que aquello peor: “que ya sabemos lo que el otro va a pensar o responder…”. La respuesta, claro, acaba en carcajada. La otra parte, Carrizo, analiza cómo conllevar la conciliación: “Lo difícil es dividir el trabajo y la vida, ya que nuestra vida es nuestro trabajo”.

Caso dos.

Alberto Alonso y Mar Soler, a cargo de 2 Estaciones, el restaurante en Ruzafa, se conocieron en 2016, justo trabajando in situ. Ella gerente y jefa de cocina, él exactamente igual, sus funciones se dividen por puro instinto. El trabajo en cocina y sala, elemental, termina por prolongarse hasta cualquier instante insospechado: “Muchas veces en conversaciones cotidianas, paseando, conduciendo… van saliendo ideas de platos o mejoras para el restaurante, y todo lo apuntamos para ponerlo en marcha juntos. Que trabajas con la persona que más quieres y confías permite saber que cada cosa que hace cada uno es para mejorar los dos juntos. Es una profesión a la que dedicas la mayor parte del tiempo y poder compartir la pasión de este oficio al 100% con tu pareja lo eleva de manera exponencial”, dicen Mar y Alberto.

Caso tres.

Yvonne Arcidiacono y Enrique Medina son Apicius, uno de los restaurantes aliados de uncovercity. Entrar en su casa y ver a Yvonne en la sala y a Kike en la cocina genera esa sensación de estar en un lugar conocido. ¡Qué dupla armoniosa! Se conocieron en mayo del 2003, en Mallorca… y hasta hoy. “Parte del encanto de trabajar juntos es la sensación de un proyecto en común, saber que cuando hay preocupaciones se pueden compartir juntos”.

Caso cuatro.

Cupido, que seguimos. El universo de Rakel Cernicharo a cargo de Karak -¡donde el ciervo!- es también el de Javier Plaza, su pareja. Todo un hervidero al traspasar el zaguán. Esta vez ella en cocina (creación de platos, cocina), él en sala (contabilidad y laboral). Cuando se les pregunta que es lo mejor de trabajar juntos, con una mueca de picardía, arrean: “lo mejor de trabajar juntos es también lo peor: ¡pasar tanto tiempo juntos!”.

Estos días Cupido sabrá apuntar, pero no dónde cenaréis 😉

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uncovercity
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